Entrevista a Nadia Podoroska

La joven rosarina de 20 años es considerada la mayor promesa del tenis femenino en la Argentina aunque no siente la presión y lo asume con responsabilidad. En la actualidad se encuentra entre las 200 mejores jugadoras del circuito WTA y su sueño es llegar algún día a ser número uno del mundo. Difícil, pero no imposible.

Luego de un agitado entrenamiento en Vicente López que tenía como objetivo llegar en óptimas condiciones a disputar la Zona Americana de Fed Cup, donde luego la Argentina no pudo arribar a la final, Nadia Podoroska se sentó a charlar con Conexión Tenis y habló de todo.

¿Cómo fueron tus inicios en el tenis?
Me empezó a gustar cuando era muy chiquita, tenía cuatro años. Mis papás siempre me inculcaron que haga actividad física y yo les dije que quería jugar al tenis porque lo veía en la televisión. Me acuerdo que preguntamos en cinco clubes para que empiece a practicar y todos me ponían en lista de espera, hasta que conseguí uno cerca de mi barrio llamado “Fisherton” y ahí empecé con el profesor Celso Fernández.

¿Te costó adaptarte?
Yo hacía todos los deportes. En ese momento también practicaba gimnasia deportiva y en el mismo club jugaba al fútbol y al vóley. Todo lo que sea correr a mí me gustaba y creo que tenía bastante habilidad. 

Estás hace una década con el mismo entrenador, Carlos Rampello, ¿cómo llevan la relación?
Estuve con mi profesor Celso Fernández hasta los diez años y por unas cuestiones personales dejé de jugar por cinco o seis meses hasta que conocí a “Charly” y empecé a entrenar una vez por semana. Y después ya iba todos los días porque me atrapó mucho su forma de enseñar y la pasión que tenía. Creo que eso es lo más. importante. Tenemos una conexión especial y es lo que nos ha hecho durar tantos años.

¿Cuánto apoyo recibiste del tenis femenino desde tus inicios hasta ahora?
Creo que el apoyo es muy poco. Lo que más se necesita en el tenis es el dinero y se requiere mucho apoyo económico.
Lamentablemente en nuestro país puede haber voluntad, ganas, pero es muy escaso. Mi carrera me la banco desde este año yo sola con lo que gano en los torneos y con un poco más.

Hace un tiempo dijiste que te gustaría ser número uno del mundo. Hoy es un tema lejano… ¿pero qué tan cerca lo ves en un futuro?
Desde siempre tuve ese sueño, ja. Me acuerdo que jugaba en el frontón de mi casa y siempre anhelaba ser la número uno. Creo que es bueno tener ese objetivo porque si querés ser la uno tenés que ser la mejor, y es una gran motivación. Eso te permite ir creciendo y progresando día a día. Nadie puede saber el techo que uno tiene.

▶️ Lee la nota completa en la tercera edición [Página 65 a 67]

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